Hola Sophie,
Lo sé, porque lo he visto en persona, durante años de estar por esos países. Y me refiero a los que viven en sus ambientes naturales, no a los que viven en las ciudades, que padecen las mismas enfermedades y dolencias que nosotros.
Cuando un animal baja a beber agua a un río, mientras bebe, está plenamente consciente escuchando, sintiendo el terreno, oliendo ... de tal forma que cualquier cambio en dichos parámetros que pueda indicar la presencia de un depredador, les hace salir huyendo. Pero en la huída y después, siguen estando conectados con todos sus sentidos, de tal forma que cuando cesa el peligro retornan a beber agua.
Este estado de conciencia "aquí y ahora", es el mismo estado de conciencia en el que viven aún muchos pueblos de África o Amazonia.
El psiquiatra Rubén Feldman González, denomina a este estado de conciencia "Percepción unitaria", es decir, percibirlo todo en la unidad.
En dicho estado de conciencia, se percibe cualquier molestia de forma natural y simplemente, se cambia de posición, es decir, se corrige el defecto en cuanto aparece.
Nosotros, en nuestra civilización, sufrimos un proceso de adiestramiento, que nos hace generar un alter-ego, nos inventamos otro yo, que nos aísla del entorno.
Se nos educa enseñándonos "quién tenemos que ser" y si esa educación no es demasiado traumática, se generará un ego determinado.
Pero si el proceso educativo es traumático, ante la enseñanza del "quién tienes que ser", el cerebro inventará otra imagen de "quién quiero ser"; es decir 2 alter ego, donde ninguno de los dos es el "yo verdadero"; y que a la larga acabará en trastornos bipolares o esquizofrenia (solo entonces se reconoce que hay enfermedad), tras una evolución de muchos años.
Estadísticas en EE.UU. han demostrado que entre el 95-98% de la gente es incapaz de identificar la sensación de sed. Esto es causado por no haber hecho la descarga de adrenalina que hace el animal y el hombre que vive en su estado natural; y al persistir el estado de miedo psicológico o estrés, no se regresa a beber agua.
Al no beber agua y estar eliminándola a través del sudor y de la orina, baja el pH de la sangre y la boca se queda seca, pero no somos conscientes y no bebemos, por lo que nos ponemos un cigarrillo en la boca, o tomamos una copa, o comemos, pues el ansia generada se debe llenar de alguna manera.
Ese mismo estrés o miedo psicológico, es el que nos hace adoptar una postura en la vida. Si, una postura en lo psíquico y en lo físico, colocándonos más tiesos y rígidos. Y agravamos más el problema, pues seguimos sordos a lo que nos dice el cuerpo, pues no estamos conectados con él.
Esta falsa postura, no natural, fuerza nuestro esqueleto manteniendo la columna rígida en posiciones que no son naturales, obliga a los pies a soportar el peso de forma antinatural, desarrollando con el paso del tiempo las más diversas patologías.
Al mismo tiempo, ese estrés que no nos quitamos de encima, hace que nuestro corazón bombee más rápido, pues además debe ser capaz de suplir la compresión de los vasos sanguíneos que ante el peligro tratan de evitar un derrame si se produce la herida. Y ante la musculatura comprimida y rígida, la circulación venosa se vuelve más dificultosa hinchándose. Y el sistema linfático, no drenará bien y se acabarán hinchando los ganglios.
Es decir, se abrió la caja de Pandora.
Puedes ver videos del Dr. Escudero, de Valencia, como opera en quirófano, desde hace muchos años, sin usar anestesia:
http://www.youtube.com/watch?v=Ep_Kixvg ... ure=digestNo hipnotiza a nadie, simplemente con su forma de hablar y explicaciones que da a la paciente, la devuelve a ese estado natural donde el dolor es totalmente relativo y asumible, pudiendo reír durante la intervención quirúrgica. No hay ninguna magia en ello, es una realidad, que a nosotros nos parece mentira.
Puedes ver las madres etíopes o de Sudán, con sus hijos en brazos, esqueléticos, abrazándolos mientras mueren de hambre.
Si has pasado hambre alguna vez, sabrás que duele mucho.
Y por la historia de nuestra "civilización" sabemos de muchos casos en que sencillamente ante el hambre, se ha optado por comerse al niño.
Hay unas 170 enfermedades y dolencias, que no existen en el tercer mundo.
Las enfermedades que tienen son el hambre y la sed, así como la contaminación de sus recursos naturales ante "nuestro derecho a explotar y expoliar".
Volver a conectar con nuestro cuerpo es la forma de dejar de sufrir. Obviamente, esos males engendrados a los largo de muchos años, no desaparecen siempre el primer día, es un proceso doloroso en muchas ocasiones. Digo doloroso, porque cuando nos da un calambre, el cuerpo está intentando recolocar los músculos y ligamentos en su posición de funcionamiento correcto. Pero ante el dolor del mismo, impedimos la función; y el calambre se repite y se repite, con lo que la enfermedad se agrava cada vez más.
Cuando relajas el cuerpo y permites que el calambre continúe hasta el final, ya no regresará. Tampoco hay que aguantarlo todo la primera vez, basta con intentar mantenerlo en un nivel de dolor asumible, la siguiente vez que se produzca, tendrá menos intensidad, hasta que desaparezca del todo.
Ese reconectar con el cuerpo y la naturaleza, es lo que en latín se llama religare y que conocemos como "religión" y la vía del dolor o sufrimiento para retornar a ese estado. Pero todo se acabó manipulando y mal interpretando, pues nuestro ego, nos crea muy malas pasadas.