Cuidado con el deterioro de los portátiles viejos

por | 17 enero, 2018

Hay algo de especial cuando estrenas un portátil, ya sea porque te lo han regalado o te lo has regalado. Los primeros días siempre lo encenderás con una ilusión especial. Poco a poco, la magia va desapareciendo y llega a ocurrir que el portátil pasa a un cajón cuando llega un sustituto.

La evolución de los ordenadores en general, y de los portátiles en particular, en los últimos diez años, hace que muchas veces esas máquinas sigan soportando estoicamente el paso del tiempo y que puedan seguir corriendo aplicaciones a una velocidad decente. Siempre y cuando los portátiles hayan llevado una vida adecuada y con cuidados. Porque, igual que algunos duran diez años, otros no llegan al tercero.

Si el portátil ha llevado una vida digna es posible que incluso pueda tener una segunda vida. En la actualidad hay tiendas que, entre otras cosas, venden portátiles de segunda mano revisados y reacondicionados a muy buenos precios. Es el caso de la tienda Informática Espíritu Santo. Donde se dota a los portátiles de discos duros de estado sólido (SSD por sus siglas en inglés) haciendo que la máquina reviva de forma notable.

Cuidados básicos

El cuidado más básico que podemos hacer a un portátil es limpiarlo adecuadamente cada cierto tiempo. Con la máquina apagada, limpiar la pantalla, las teclas y darle una pasada en general para que no se acumule mucha suciedad. A partir de ahí, podemos darle la vuelta al portátil y agitarlo, y con algunos golpecitos en el teclado sacar la suciedad que se esconde bajo las teclas. Si comes con el portátil delante es posible que la cantidad de suciedad te llegue a asustar. De hecho, el teclado es uno de los objetos más sucios de una casa.

El tiempo también hace que se acumule suciedad dentro de la máquina. La gran mayoría esta provista por, al menos, un ventilador para el procesador, y este acumula polvo y otros restos con facilidad. Se puede realizar una limpieza rutinaria cada mes con un aspirador para eliminar esa suciedad. Aunque será imposible limpiarlo del todo, al menos evitaremos que el disipador se obstruya y no regule la temperatura interna adecuadamente.

La limpieza total sería desmontar el portátil y limpiarlo minuciosamente, incluyendo el cambio de la pasta térmica entre el disipador y el procesador. El interior de los portátiles esconde muchos recovecos y no es fácil hacer esta limpieza bien si nos aventuramos a realizarla sin conocimientos. Esta opción es mejor si contamos con un profesional, para asegurarnos de que todo quede en su sitio y no nos sobren tornillos al final del proceso.

Recuperar la inversión

Cuidar el portátil es lo mínimo que podemos hacer por una herramienta tan importante de trabajo o de diversión. No solo podremos disfrutarlo por más tiempo, sino que además cabe la posibilidad de que cuando queramos cambiarlo, recibamos un dinero. Si has realizado un mantenimiento periódico tanto externo como interno y te has preocupado de que no se deteriore, es posible que recuperes parte de tu inversión.

The following two tabs change content below.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *